Absolutamente. Piense en el SEO como en una feria de autos: construir un coche hermoso es su trabajo on page, pero su éxito depende de cuántas personas se acerquen, lo elijan y muestren interés. Los títulos, las meta descripciones, la calidad del contenido, la velocidad y la estructura son el motor y el interior pulidos, necesarios pero nunca suficientes por sí solos.
Una vez que su página aparece en Google, lo que realmente determina su destino es el interés real del usuario. La tasa de clics (CTR) es la señal que le indica a Google que su página es la que la gente prefiere. Cuando más usuarios eligen su página en los resultados, Google lo interpreta como una prueba de que su contenido satisface la intención y merece mayor visibilidad.
La misma lógica explica por qué los resultados negativos o no deseados a veces suben. Un titular negativo es como un coche averiado en una feria. Despierta curiosidad. Las personas lo observan no porque sea bueno, sino porque destaca. Esa curiosidad genera clics, y esos clics se convierten en CTR que puede aumentar involuntariamente la visibilidad de páginas que usted preferiría suprimir.
Aquí es donde el CTR se convierte en una estrategia. Las páginas positivas con interacción más fuerte y constante avanzan de forma natural, mientras que los resultados no deseados pierden la atención que los mantenía visibles. Cuando los usuarios eligen repetidamente sus páginas preferidas, Google las coloca más arriba y deja que las páginas menos útiles o indeseables se desvanezcan a posiciones donde casi nadie las ve.

